
No te voy a motivar, te voy acompañar a que seas sincero (a) contigo, a que re-conectes con tu potencial y a que establezcas una vista panorámica en tu vida que dirigirá tu vida con seguridad a partir de ahora.
Yo mismo he cambiado mi vida gracias a 1 sóla sesión de coaching que llamamos Propósito de vida, que me permitió escuchar mi ser más interior y tomar decisiones menos materiales y más afines a mi esencia; hasta el día de hoy 1 sola sesión me sigue sirviendo para tomar decisiones de forma muy segura incluso ante momentos difíciles o de confusión.
Es un regalo de vida que te puedes hacer o hacerle a otra persona. Las sesiones de propósito de vida ayudan a las personas a elevar su visión para no hacerse víctimas del HACER, sino también dirigir su vida con el SER. Son por lo general 2 horas muy poderosas de autodescubrimiento y sobre todo que te llevas 1 frase que concluye todo el proceso y que sirve como un FARO para tomar decisiones en cualquier otro momento de vida con mayor seguridad.
Hay momentos de vida que nos “revuelcan”, que nos hacen ver lo frágil que puede ser la vida, o que nos dan nuevas oportunidades y retos; estos mismos momentos nos dicen “Hay más para tí, lo sé”; esta sesión de Propósito de vida aplica una metodogía para que extrayendo lo mejor de ti tengas una luz en el camino, claridad y convicción de hacia dónde ir.
Igualmente las sesiones de propósito las hacermos con altos directivos, gerentes, y líderes porque re-conectan con quiénes son, con sus valores y propóstos dentro de sus equipos y organizaciones. Las he usado de acompañamiento cuando las empresas divulgan sus planes estratégicos para que las personas sabiendo la misión, la visión y valores de su organizaciones también descubran los suyos y hagan esa conexión con lo que su empresa quiere llegar a ser y ellos quieren llegar a ser.